Mani, ¿te imaginas que el mismísimo Johnny Depp te vaya a recoger a una cita y el olor que traía encima sea el motivo para no verlo más? Bueno, eso fue lo que aparentemente le pasó a Ana Pérez, conocida en nuestro país por darle vida al icónico personaje “Patty, la chica yeyé”.
Te contamos que Ana habló en sus redes sobre los 10 hábitos que, según ella, pueden acelerar el envejecimiento, entre ellos el de fumar, cuando terminó soltando una anécdota con el actor de Hollywood, muy querido por los fanáticos del cine por sus interpretaciones en películas como “El joven manos de tijera”, “Piratas del Caribe” y “Charlie y la fábrica de chocolate”, entre otros.
En el video, la panameña repasó los 10 factores que considera perjudiciales para la salud y el bienestar. En su lista incluyó la deshidratación, la contaminación, la soledad, el sobrepeso, la exposición al sol, el consumo de alcohol, una mala alimentación, el estrés, dormir poco y, ocupando el primer lugar, fumar cigarrillos.
Fue precisamente al hablar del tabaco cuando la conversación dio un giro inesperado. Ana explicó que su rechazo al cigarrillo viene de las experiencias que vivió con sus padres, ambos fumadores. Recordó a su madre como una mujer hermosa y contó que, con el paso del tiempo, llegó a notar manchas en sus manos y alrededor de la boca que, según su percepción, estaban relacionadas con el consumo de cigarrillos.
Aquellas experiencias hicieron que desarrollara una aversión muy particular al olor del tabaco. Y aquí es donde entra Johnny Depp en la historia.
Ana recordó que, durante una cita con el actor, Depp llegó a recogerla en un antiguo Ford tipo truck de estilo vintage. Todo iba bien, hasta que el olor a cigarrillo empezó a hacerse demasiado evidente.
La panameña contó que el olor estaba impregnado prácticamente en todo. “Sus manos olían a cigarrillo. Su ropa olía a cigarrillo”, relató, dejando claro que el asunto no terminaba ahí.
Según Ana, podía soportar que el vehículo y hasta la ropa del actor tuvieran ese olor, pero hubo un detalle que definitivamente le puso límite a la situación. El olor a cigarrillo en la boca de Depp fue, aparentemente, demasiado para ella.
La anécdota terminó convirtiéndose en una curiosa confesión sobre sus preferencias y su rechazo al tabaco. Ana aseguró que es capaz de detectar el olor de un cigarrillo incluso a distancia y dejó clara su postura sobre este hábito, al que considera poco atractivo y uno de los factores que pueden pasar factura a la apariencia con el paso de los años.
Así que sí, Johnny Depp podrá ser Johnny Depp, pero para Ana hubo algo que ni el más de los poderosos perfume pudo salvar… el olor a cigarrillo.









